jueves, 7 de septiembre de 2017

Diez años de comunicación diocesana

La tentación de la sencillez podría terminar pareciendo falsa modestia, el confort del silencio cobardía y huir de mostrarme algún tipo de razón otorgada a quienes se creyeron con la capacidad de enjuiciar el camino sin calzarse mis botas.

Como nada de eso quiere el Señor, estoy convencido de ello, hago caso al almanaque que es tozudo en el recuerdo de los diez años que se cumplen durante estos primeros días del mes de septiembre de aquel precioso encargo.

No llegue felicitación por la década cumplida en estos menesteres diocesanos, si acaso de alguno un "cómo estás, Gaby?" que pueda seguir pendiente. Pero eso es por otras cosas que no impiden ahora esta gran satisfacción mía.

Al fin y al cabo no he hecho más de lo que debía desde las convicciones a las que me sigue invitando mi profunda fe cristiana. Al fin y al cabo, y ha sido frase mía durante todos estos años, Iglesia que no comunica no ha de considerarse tal.

Haya una palabra de gratitud para monseñor Juan del Río. El hoy arzobispo castrense fue artífice del nacimiento de la Delegación de MCS tras intentos testimoniales pero nunca vanos durante el episcopado de monseñor Rafael Bellido.

También mi agradecimiento a monseñor José Mazuelos por el mantenimiento y refuerzo de esa estructura cuajada de aliento desde Sanlúcar, Rota o El Puerto hasta Arcos, Bornos, Villamartín, Espera, Prado del Rey o Grazalema.

Desde cada uno de esos puntos sigue llegando a Jerez el estímulo necesario para no desfallecer. Y los compañeros, todos ellos, hace tiempo que se convirtieron en mis hermanos más allá del compromiso con la comunicación.

Ruego una oración de todos por ese esfuerzo tantas veces incomprendido por el ninguneo o por exigencias ajenas a lo correspondiente a su naturaleza. Quod non sciatur, non potest aestimari. Y rezad también por quien suscribe. Gracias!

miércoles, 30 de agosto de 2017

Como elefante en cacharrería

Ceuta está aislada entre el Estrecho y un país distinto. Ello le confiere las singularidades propias de una vecindad apretadita en tan limitado territorio. Es así como las diferencias se toleran o incluso se comparten con mayor alegría, necesidad obliga, que en la península.
Es sin embargo ventaja que puede terminar conmocionando si, como nos ha sorprendido estos días a cuantos hemos quedado boquiabiertos ante los vídeos que han circulado por las redes sociales, acceden a una iglesia cristiana unas parihuelas portando a una deidad hindú.
Ganesh (cuerpo humano y cabeza de elefante) era portado por la alegre comitiva de sus fieles cuando, dentro del templo y ante la Virgen de África (patrona ceutí), se le dedicaban cánticos rocieros con letras dirigidas realmente a María Santísima.
El despropósito, reprobado por el Obispado de Cádiz-Ceuta convenientemente, me deja con el sentimiento lastimero de quien, abogando por el diálogo interreligioso subyacente de fondo, comprueba que se queman cartuchos en gestos sin sentido.
Los tiempos que nos toca vivir exigen que nos entendamos. Y hacerlo desde las convicciones religiosas y sus expresiones culturales es vacuna contra otros desquicies provocados por el desconocimiento. Incluso los generados por el odio más secular.
Pero a mí me parece, con toda modestia, que si ciertos intentos derivan en disparates encuentran lógico coto. Y así se ha actuado desde la sede episcopal correspondiente. No en balde pueden terminar siendo obstáculo para que unos y otros se miren con el mayor de los respetos.
Por los demás, haya el mayor diálogo posible por favor incluso entre aquellos que históricamente se hayan tratado sin esperanzas de entendimiento. Al fin y al cabo para Dios, al que en más de un credo consideramos misericordioso, nada es verdaderamente irreconciliable.

miércoles, 23 de agosto de 2017

El manicomio de los cuerdos

El verano da para adelantar la lectura pendiente al punto que permite, tras pasar páginas en varios a la vez, llegar a dos puntos finales en apenas cuatro días. También en éste es protagonista la muerte, pero para destacar que la vida es un regalo que agradecer como milagro cotidiano.

Ahora es Paulo Coelho quien, llevándonos al manicomio de Villete en los años de la independencia eslovena de la antigua Yugoslavia, nos coloca junto a las víctimas del doctor Igor. Sus experimentos con la salud de los ingresados en la institución no hacen sino mostrar corduras impensables.

Son Veronika y su infelicidad conducente al intento de suicidio pese a su juventud y belleza, Eduard y los 'paraísos' con los que saltarse los convencionalismos alimentados por su padre diplomático, Marí y su síndrome de pánico al exterior, Zedka y su aversión a la 'normalidad' conveniada.

"Es grave forzarse a ser igual: provoca neurosis, psicosis, paranoia", asegura Igor mientras las conversaciones entre pacientes revelan la sensatez en unas actitudes etiquetadas como locura. Locura de brillantes conclusiones vitales y excelente punto de partida para las reflexiones del lector.

He ganado ansias de vivir. Más aún. Y así como el descubrimiento de la capacidad de regresar al mundo no hace a los personajes perder la lucidez ganada en Villete, tampoco yo salgo tras leer 'Verónica decide morir' sino espoleado al deber al que mi convicción me encamina, sea o no políticamente correcta.

lunes, 21 de agosto de 2017

Ventanas abiertas

'La Clandestina' es sitio de Cádiz más que recomendable. Ya me avisó Carmen. La posibilidad de tomar un café y que te llegue un libro a la mesa casi en la misma bandeja es sugerente combinación propuesta en calle José del Toro desde un espacio cultural diferente, lugar de encuentro e intercambio. Lo dice su web pero también ese boca a boca cercano que nos llevó al lugar una tarde de marzo pasado.

Ellos tienen la provechosa culpa de la caída en nuestras manos de esta novela del egipcio Naguib Mahfuz. "Qué libro quiere?", dijo la chica que atiende la librería de esta cafetería. Y yo abierto al descubrimiento sólo di una pista tan abierta como para que el excitante sabor de la sorpresa mezclara bien con el té que ya me estaba tomando. "Novela histórica, por favor", dije. Tres opciones puso sobre la mesa, 'Jan Aljalili' entre ellas.

Cinco han sido los árabes que han recibido el Premio Nobel. Tres de ellos el de la paz no sin severa controversia en algún caso. Pero convulsiones históricas aparte, me resulta curioso descubrir a un químico entre ellos y, por mi parte y de modo más especial, a este escritor que recibió el mencionado galardón de la academia sueca en la edición de 1988. Aún no sospechaba en 1945, fecha de esta obra en nuestras manos, que habría de acudir a Estocolmo para recibirlo.

El libro quedó en la estantería de casa esperando la llegada del mejor momento para esa lectura a dos en voz alta que tanto nos gusta pero que requiere encontrar los momentos adecuados. Por ello llegó el verano, para regalarnos el reencuentro con la publicación de Alianza Editorial y una lectura parsimoniosa que concluimos ayer domingo, casi coincidiendo con los ecos del execrable atentado terrorista producido hace apenas cuatro días en Las Ramblas.

La casualidad ha querido que, a la vez que nos sorprenden en la tele las imágenes crudas de esa acción asesina con protagonistas árabes, nos viéramos empapados de los trazos de la vida cotidiana en El Cairo de la Segunda Guerra Mundial. En el entonces indudable "corazón palpitante del Islam" (Mahfuz dixit), una familia de clase media, huyendo atemorizada de los bombardeos alemanes, se refugia en el viejo barrio que da nombre a nuestra novela. 

Asoma sugerente, en 'Jan Aljalili', la frustrada historia sentimental de dos hermanos de carácter antitético enamorados de una misma joven escudriñada desde sus respectivas ventanas. Ello da pie al autor para recrear ante los lectores una minuciosa descripción de los ambientes populares, burgueses e intelectuales de su ciudad natal, así como para el análisis de una sociedad que se ve obligada a tomar partido ante los dramáticos acontecimientos que se suceden.

La mujer en un mundo aferrado a sus tradiciones cobra protagonismo en un relato que evidencia que, con todo, ya en los años cuarenta iban produciéndose cambios sustanciales. Setenta años después sabemos lo que no sé si podría sospechar Naguib Mahfuz entonces: que todo puede ir a peor. Pero el libro nos deja la esperanza de aquel mundo árabe tan respetuoso o más con su fe islámica pero con ventanas abiertas al resto del mundo.

sábado, 22 de julio de 2017

Buen Camino

Es sábado de relajo marcado por la baja laboral y el deseo de sentir, en el fondo, más reconstituyentes espirituales que físicos para mis lumbares maltrechas. Así, y como una cosa que lleva a la otra, una búsqueda aleatoria en Spotify me regala una canción de Pablo Milanés de contenido jacobeo. "Sólo hube de hacer el Camino aquél, en el Obradoiro me esperaba aquel final que no encontraba para renacer..." Vaya, finales de julio, ya hace un año de aquello.

Bien titulada la serie que viene emitiendo TVE cada medianoche del jueves, 'Buen Camino' es sin embargo sólo la sombra de cuantas cosas son la ruta jacobea. La expresión dicha/escuchada con intención en algún rincón de cualquiera de las etapas de marcha al encuentro con el Apóstol constituye mucho más que un mero saludo. Es sumarse al camino del otro, es dejarse acompañar por aquél aunque sólo sea un cruce de apenas diez segundos.

Estos días se cumple un año de las vísperas del nuestro, aquellos más de 300 kilómetros que desde León y por el Camino Francés, fueron trampolín agosteño para una nueva vida en la que no faltan el cansancio, las ampollas, los sinsabores y los dolores. Como los sufridos durante aquellos trece días. Una existencia renovada en la que sin embargo, Carmen y yo, encontramos a diario la respuesta adecuada para afrontar nuestro día a día con serena felicidad.

Y algo de ello asoma en la serie aunque a Marta Márquez, la presentadora, sobrada de belleza exterior, también le sobran esos botines tan monos con los que dice hacer el Camino. Y su ademán de reportera de un hipotético 'Callejeros peregrinos' que la dejara al margen de los sufrimientos y alegrías que narra. Y le falta mochila y ampollas y le crecen las experiencias superficialmente preparadas aunque, afortunadamente, con caminantes de verdad.

Pero por encima de ello, creo, prevalece el espíritu reverdecido por la tele pública en este peregrino de la vida que decidiendo, junto a Carmen, que este año no tocaba calzarse botas ni colgarse doce kilos a la espalda (que no somos del eslogan del patrocinador de la serie: 'Peregrino, haz el Camino; Correos lleva tu mochila') se irá de vacaciones a Oporto. Vino, Duero, arte manuelino, fados... Sí! Pero también el sueño de que el próximo sea el Camino Portugués.





martes, 18 de julio de 2017

Se acabó!

No llevo toda mi vida corriendo y sin embargo parece que me hayan quitado la vida. No llegué jamás ni al zancajo de cuanto admiro en tantos y tantos amigos del running hechos especialmente durante los últimos dos años pero siento que me hayan cortado las piernas. No hice siempre más que los tiempos discretos al alcance de mis facultades y con todo ahora parece que se retirara Gebrselassie.

Un problema con las uñas me privó puntualmente de correr con los amigos del Club Maratón Jerez su Carrera de la Primavera hace un mes. Prolongada la circunstancia, hube de quedarme también sin la Nocturna de los Toruños que tanto me gusta también desde que la conocí en verano de 2015. Y ahora, pese a que no corro desde abril, pensaba en la Carrera del Barro de La Barca.

Pues ahora ya ni ésa ni las que pudieran venir después. Fue agacharme a coger un vaso de un mueble bajo y quedarme doblado. Lo que no parecía más que un ataque de ciática, algo que aunque no frecuente ya había ocurrido alguna vez siendo aliviado sin necesidad de médico y menos aún de hospital, ha derivado en la inesperada noticia que me hace abandonar lo que tanto me gusta.

Tres días sufriendo sin mejora el pinchazo lumbar que me bajaba de la cadera a la pierna izquierda, presencia en Urgencias paseando mi dolor en silla de ruedas, inyecciones para frenar el dolor de un caballo (Enantyum, Nolotil, Balium y Primperán) y las radiografías de la triste evidencia: "Si me permite la expresión, tiene usted la espalda como una mierda!", el doctor dixit.

Tengo una importante artrosis en la columna vertebral, especialmente en el coxis. Ello hace que tenga una gran predisposición a este tipo de pinzamientos en el nervio. Tratamiento fuerte y mucho reposo. El médico: "Baja para los próximos días. Y se incorpora usted de menos a más, por favor. Poco más, porque me imagino que usted no corre. Así que mejor dedíquese a nadar!".

La cara ya lo diría todo y el médico lo percibió. "No me dirá que usted corre?", añadió. "Y querría seguir haciéndolo, mire usted!", le conteste temiéndome lo peor. "Pues siento decirle que..." Y aquí me tenéis: varado en plena baja y repasando camisetas, dorsales, fotos, recuerdos que van y vienen de cuantas mediamaratones y populares fueron cayendo durante todo este tiempo.

No son pocos los amigos con los que compartí que mi tardía afición no quería quedarse sin la experiencia de una maratón. Y elegida estaba aunque aún no inscrito: la de Sevilla en febrero de 2018. Pero con todo truncado ahora me quedo con la extraña sensación de haber perdido algo que me hubiera ocupado desde la cuna. Y no es incierto: estos dos años han supuesto una vida nueva!



domingo, 18 de junio de 2017

La curva de la felicidad

77'200 kilos. No parece que mienta la báscula de la farmacia de Puerta del Sur en la que compruebo lo que, tras bastante tiempo sin pesarme, venía yo sospechando. Batido tengo pues ese record tan extraño que mientras a unos origina pesadumbre, de la mano o no de propósitos de enmienda, a mí me trae una sonrisa que, en sí misma, ya es curva de la felicidad. Además de la que dibuja la barriguita, claro.

Creo que no es baladí aquello que traigo a vuestra consideración hoy en mi blog. Tras ser la persona de más corta oscilación en masa corpórea, salta a la vista que algo ha cambiado. Siempre entre los 69 y los 72 kilos y así desde hace demasiado tiempo, ahora toca esponjar aquello que evidentemente se veía frenado por razones que nada tenían que ver con mi alimentación. Ni siquiera con la actividad deportiva.

Pero hay algo que me extraña. Os explico... Durante mucho tiempo fueron tropa los que se preocuparon por mi delgadez. Tanto lo hicieron y durante tanto tiempo cada vez que me los encontraba en algún sitio que consiguieron alertarme. Quizá entonces no era posible explicarlo todo. Pese a que tan bienintencionadas inquietudes ajenas por mi aspecto me hicieran pensar en que las merecieran. Qué ha sido de ellos?

Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a cuantos se acercan, tan bienintencionados o más que los alarmados por mi aspecto anterior, para alegrarse de corazón de lo bien que me ven ahora. Así como a la centinela de esa siesta mía, por su ojo avizor. Y, por supuesto, para repetirme la pregunta sin más ánimo que alentarlos a que perseveren. Qué ha sido de aquellos otrora tan preocupados por mí?



domingo, 11 de junio de 2017

Junio

Ella parece con sosiegos recién cobrados. Diosa del matrimonio y reina de los dioses, también se muestra con la expectación digna de un tiempo nuevo. Se arrima a Júpiter sin miedo. Ya lo veis. Y el astro rey la recibe con el calor que despunta a la espera de la verdadera canícula. Así es Juno. Así es junio.

Claro que no es el encuentro entre Mamen y Montoro. O sí, ya veremos en qué quedan las exigencias ministeriales. Lo cierto es que sí se trata, lo señalado, de buena parte de cuanto significa para mí este mes tan cuajado de sugestivas puestas en reposo en el sereno disfrute de los mejores placeres de la vida.

Unas camisas de lino por fuera, unas cenas sobre la arena de la playa y algún que otro paseo nocturno en bici y habremos verificado que para rejuvenecer no hacen falta fuentes milagrosas ni elixires mágicos. Basta con invertir en aquella que da nombre a junio haciéndonos a todos recobrados iuvenis.

Se nota que estoy escribiendo en domingo y en pijama (de verano por supuesto). Pero también que quedaron atrás los grises plúmbeos de ciertos momentos del año para sentirse sensiblemente más estresado. Ahora, cuando aún quedan flecos pendientes como el mencionado, nada me turba.


martes, 6 de junio de 2017

Ya???

Que yo corro? Pues hay quienes sin 'zapas' se las pelan con mayor agilidad que yo cuando estoy en mi mejor forma física (que no es el caso). "Se aburrirán" ha dicho esta mañana Raúl Ruiz-Berdejo (IU). Lo ha afirmado con la retranca que le ha producido comprobar el desmelene de aquellos (C's) que azuzados por una encuesta más temprana que las patatas de Sanlúcar se sienten avisados de logros que, a dos años vista, requerirían de mayor prudencia aún de la que se toma Urbanismo antes de dar una licencia.

Me sorprendo del tono preelectoral del que algunos se revisten mientras la alcaldesa (PSOE) acude, brazos en jarra, a pedir cuentas al ministro Montoro (PP) y otros (Ganemos) se apuntan a la excursión a Madrid que mañana miércoles reclamará, "con uñas y dientes" (Mamen dixit), que los presupuestos municipales jerezanos de 2017 se salven de las exigencias que Hacienda impone. Pero esto no tiene que ver tanto con siembras de futuro, urnas de por medio, sino con tirar hacia adelante ahora. Creo.

Vosotros no creáis, sin embargo, que ha sido necesario la salida a la luz pública de la primera encuesta que apunta a los comicios municipales de 2019 para que se produjera mi vuelta al blog. Pero resulta que es ahora, con un cierto relajo de otras actividades que me han ocupado en las últimas semanas, cuando he podido sentarme junto a estas tablitas en las que no me gusta dejar de prender mis reflexiones. Y ahora, justamente, es cuando Publicaciones del Sur nos agita a todos al cruzar el ecuador del mandato.

Ea. Ya en precampaña. Era necesario? Pesaditos estamos. Políticos y periodistas digo. Que todos los demás estáis a lo vuestro. El trabajo precario que se impone, la crisis aún coleando, los centros de salud pendientes, los adoquines del centro hundiéndose cual bóveda subterránea por descubrir, la limpieza de la ciudad manifiestamente mejorable, las prefabricadas de los colegios, los autobuses cayéndose a pedazos, las dificultades para abrir un negocio... Ya tocaba? Dos años así? Ay, Señor!


sábado, 8 de abril de 2017

Romance del penitente

Los huecos del antifaz
lucen la misma mirada
que enseñaran tiempo atrás
la intención penitenciada
de quien siempre quiso dar
aun con la vida asfixiada.

Y tanto dio que vaciando
no consiguió apenas nada.
Tanto tanto que habitó
una existencia atrapada.
Tanto que fue condenado
a darle alertas al alma.

Así, cada primavera,
vistió túnica azulada
por los reflejos del cielo
que el corazón le calmaba.
Así... domingos de ramos
para mecerse cual palma!

Contabanse treinta y ocho
cuando las trazas cambiaban
porque alguien lo quiso arriba
y el de abajo pregonaba
que no podía seguir
procesionando en la nada.

Treinta y ocho penitencias
y en la siguiente callaba
que el color del celofán
de la austeridad galana
podía verse mutado
por un luto que anunciaba...

volcanes de lava viva
que en su pecho eclosionaban
para sanar los dolores
de los puñales que asaltan
anhelos del penitente
que por los huecos miraba.

Miró y miró encontrando
entre la gente apostada,
en aceras y portales
de las calles y las plazas,
las claves del mundo nuevo
que su espíritu imploraba.

Por ello vientos de cambio...
Por ello vida soñada...
Por ello luz sin quebrantos...
Por ello el aire que canta
que todo se hace nuevo
en esta Semana Santa!!



sábado, 25 de marzo de 2017

Romance de la Cuaresma

Creo que es 'Alma de Dios'
lo que de fondo ya suena
en esta noche de marzo
mientras tomamos la cena.

En el primer plato dudo,
en el postre ya la escena
se me figura en la mente.
Por eso pongo la antena!

El ensayo de la banda...
el sabor a hierbabuena...
y un airecillo cálido
que al punto se codean.

En el cuarto capirotes,
penitencias de alacena
hasta que llegue la hora
de esas jornadas tan buenas.

Un par de semanas faltan,
casi cuarenta años dejan
una impronta sin hartazgo
que busca subir almenas.

Y, en el castillo de sueños
a los que el tiempo doblega,
el corazón ya crepita
sabores a miel y almendra.

Las torrijas y alpisteras
la boca 'enterciopelan'
mientras la sarga aun la plancha
no conoce y desespera.

Pero las vísperas mandan
y los pasos ya modelan
para que los días santos
acaben la duermevela...

que este tiempo de Cuaresma
aún acuna en la pena
de la ocasión que se escapa
sin aprovechar de veras.

Es tiempo de introspección,
de agarrarnos las cadenas
y convertir tanto anhelo
ya en la gloria que se espera.

Crucificado en el templo...
la dolorosa de hebrea...
los quinarios... besamanos...
funciones llenas de cera...

Y yo que, en tiempos de cambio,
me aparto con la cautela
de quien yendo a lo importante
ya se deja de quimeras...

en la noche de este ensayo
de la banda que así suena
recupera repelucos
mientras termina la cena.

Miro y remiro ese plato
que he vaciado de lentejas.
Parezco ver ese otro
que denominan patena!

Eso sí que es un paso!
Pero enseñar la condena
lo harán arte y oración
al final de esta Cuaresma!


domingo, 12 de marzo de 2017

Romance de la cola

Ha tocado guardar cola
y eso siempre desespera.
Es la hora de almorzar
y tras aquella carrera
que nos llevó a Los Toruños
no hay otra: comemos fuera!

"Vamos a Valdelagrana?"
Vayamos, que esto no espera.
El estómago reclama
con gruñidos de pantera
y frente al mar hay opciones
para todas las carteras.

Y hete aquí que buscamos
montaditos en aquella
franquicia que tiene cien.
Qué idea más certera!
Pero tantos lo pensaron
que la cola larga era. 

Por delante un grupo de hombres
aguantando la llorera
de una pena subsanada
a base de humor de urgencia:
unas gracias, unas risas
y un puñado de ocurrencias.

Entonces llegó ocasión
de retorcerse de veras.
Apareció una chica 
sin ganas de tanta espera
y rogó a aquellos hombres
que un cocacola pidieran.

El turno le fue cedido
no sin sorna ni maneras
de expresar el buen humor
que se gasta en esta tierra.
Y, entre las bromas, un precio:
"Una cerveza te cuesta!"

Ni corta ni perezosa
la chavala les contesta
con una birra en la mano
que los dejó sin respuesta
Expresión del maremagnum
al que la cola se presta!

Y llegué yo al mostrador
con mi lista en la cabeza,
montaditos numerados,
patatas, baicon y cheddar,
la salchichas con sus salsas
y en mi mano la tarjeta.

Pero junto a tantas risas
aún faltaba la tragedia
de un infeliz infortunio:
"Mejor billete y moneda,
que se nos ha ido el wiffi".
Vaya por Dios y mi espera!

Y, a la chica que atendía
sin esperar mi respuesta,
le tocó que yo soltara
por la boca las postreras
razones de tanto encono:
"Un billete de diez queda!"

"Y yo de aquí no me voy",
dije rotundo: "Por ésta!"
"A ver como resolvéis
la molesta papeleta!"
Y aún dije otras cosas.
Quizá en el verso no quepan.

Pero tuve que callarme
con el rabo entre las piernas:
"Son diez euros, no se enfade,
basta el billete que lleva!"
Pues nada, que en esta cola
se amontonan las sorpresas.

Tenía mucho que contar
cuando llegara a la mesa
y, esperando a que llamaran
cuando el pedido estuviera,
los detalles provocaban
la risa de mi Carmela.

La megafonía nombraba
con cansina cantinela
a quien tenía preparado
lo que en listas 'comanderas'
quedó anotado exprofeso
pero aún faltaba en las mesas.

"Paqui!", dice el del micrófono.
Y, mientras llega y no llega, 
otros nombres en su boca
dan la risa en torrentera.
"Traviesa, Pedro, Rabiosa..."
"Paqui!", repite el que apela.

Qué de 'paquis' vienen hoy.
Es la misma y no se entera?
"Gabi!" Me llama el del micro.
"Paqui!" añade puñetera
la mención de aquél que llama,
cansado de quien no llega!

"Ha dicho Gabi o Paqui?"
La situación ya me altera
mientras yo me multiplico
y la ausente sólo resta.
Entre las mesas, miradas
y risas se cruzan llenas...

de complicidad no extraña
sufriendo aquella condena
que nos propone tu nombre,
Paqui de mis entretelas.
Dónde estas metida, hija,
que nos duele la cabeza

y haces salir al que llama
de la cocina a la puerta?
Con el gorro bajo el brazo
y desesperación cierta
grita, y con él todo el mundo,
el nombre de tal contienda:

"Paqui, Paqui, Paqui, Paqui...!"
Y la tal no es que aparezca.
Se la tragaría la tierra!
O quizá se derritiera!
Pero hacer cola y pagar
sin comer no hay quien lo entienda!


martes, 28 de febrero de 2017

Romance del 28F

Otro 28F!
Llegó de nuevo este día
en el que cantar las loas
de esta tierra que lucía
pesares añejos antes,
penas nuevas 'tolosdía'.

Y tenemos las banderas
ondeando entre vivas...
Y vacaciones que invitan,
porque bien se merecían,
a disfrutar de un asueto
que no requiere alfajías.

Como nos cabe de todo,
bien nos viene la consigna
de una tierra blanca y verde
que llaman Andalucía
y que celebra este martes
lo que votamos un día.

El referéndum que entonces
inició la autonomía...
nos dio algo provechoso
que dijéremos que urdía
un futuro más bonito
en la región que latía?

Cuántos se hacen la pregunta
que bien justificaría
esta fiesta que nos llega
entre el carnaval y el día
que nos pondrán la ceniza
en la tierra de María?

Casi 900.000
creo yo que soñarían
con salir del desempleo.
Otros bien mejorarían
sus condiciones si fuera
se buscaran ya la vida.

De la sanidad no hablamos,
quede para otro día.
Y la educación lo mismo,
por si funde algarabías.
Con qué soñamos entonces
para que cunda alegría?

Carnestolendas de calle
para endulzar las crujías,
flamenco de ése que nace
en los corrales que abrigan
el mejor timbre que cante
al mundo por bulerías...

Playas, ferias, chistes, tapas,
sol, calor y romerías,
pasos de palio mecidos
al son de soles que brillan
resurrecciones anuales,
fragor de pascuas floridas.

Pero también quien emprende
su ilusión todos los días
apuntando hacia el futuro
que los esfuerzos ya tibian
para vencer nubarrones,
para ganar la porfía.

Andaluces, levantaos.
Treinta y siete años nos guían.
Pedid tierra y libertad
aunque suene a lejanía.
Soñad lo que aún no llega,
que persisten pesadillas.

Hombres de luz que a los hombres
alma dimos con maestría,
ni venceros ni evadiros
sólo en fiestas y alegrías,
seguid luchando por si esto
que llaman Andalucía...

mereciera aún la pena
y resultara que alía
la fortuna y el esfuerzo
para darnos fiesta un día
en que, el 28F,
la prosperidad sonría!



viernes, 24 de febrero de 2017

Romance de carnaval

Tomaré gomilla a tiempo
de cumplir con la maldad
de tenerme por tan feo
que, llegado el carnaval,
a los rasgos que ya ostento
no cupiera añadir más.
 
Ufano y minimalista
en el mundo del disfraz,
a la calle ya me marcho
a ver si es de verdad
el disfrute que se dice
procura ya este solaz.
 
Y doy fe del entusiasmo
que gozan en general
todos los que, enmascarados, 
ya no ocultan la verdad
de esa existencia que guardan
todo el año en el desván.
 
Pasa un grupo desgarbado
que de 'Tripartito' va.
Eso dicen mientras pasan
por plaza del Arenal
dirección a Consistorio:
"Nos vamos a negociar!"
 
Mejor dejarlos camino
de lo que dicen que harán
que averiguar las razones
por las que ahora desgastar
créditos que guardarse
para en dos años votar.
 
Y por Lancería llegan
pareciendo en carnaval
los turistas de sandalias,
calcetín blanco y pulgar
adherido a ese mapa
de la ruta que andarán.
 
Me dicen que eso que llevan
buscando la novedad
de esta ciudad de bodegas,
caballos y buen yantar
no tiene nada que ver
con lo que llaman disfraz.
 
Creerlo y no averiguarlo
me propongo yo sin más,
pero vuelvo la cabeza
y me pregunto cabal:
"Que siempre visten así
cuando les toca viajar??"
 
Válgame Dios y la Virgen!
Y los que vienen detrás??
Esos de traje chaqueta
que en el banco ven entrar?
De qué disfrazan su porte?
Tampoco ellos cantarán...
 
coplillas que ironicen
la vida de la ciudad
otorgando a la existencia
el mejor saber estar
que las risas ya provoquen?
Pues parece carnaval!
 
Y tanta bici que cruza
por acá y acullá?
Deben ser la agrupación
'Pedalea sin preguntar'.
Pero ese carril bici
no es el Falla... Verdad?
 
Ya me aprieta la gomilla
y sigo sin encontrar
lo que al salir a la calle
me propuse conquistar.
Este Jerez no me ayuda.
Será cosa de esperar.
 
En cualquier caso no dudo
que no es sólo por disfraz,
que por máscaras no queda
en esta nuestra ciudad
que trasviste todo el año
en eterno carnaval!!
 
 

viernes, 3 de febrero de 2017

Romance runero

Calceme presto mis 'zapas'
cuando, casi madrugada,
guadalquivireñas brisas
a mi cuerpo ya llegaban
envolviendo de presagios
la despuntada alborada.
 
No pudo la presidenta,
a la que llaman Susana,
impedirme el cumplimiento
del sueño que me esperaba,
así que la noche supo
de mi hispalense morada.
 
Y, si organicé estancias
desde víspera tan sana,
ni que Díaz en Alcalá
me zurrara la badana
freno al Gaby que corre
para estar donde soñaba.
 
La noche tuvo delicias
que en el Postigo hablaban
de la atemperada Hispalis
con su Torre y su Giralda,
'mediomaratoneando'
ya en el sábado de marras.
 
Pero amaneció el domingo
y ocho mil y un espadas
preparaban la faena
que no requirió Maestranza,
sólo calles de tronío
y ser yo mismo un 'miarma'.
 
Y en La Cartuja el bullicio,
y en la avenida las salvas
que dieron salida presta
a los apuestos que saltan
calentando esas piernas
para lo que aguardaba.
 
Kilómetros? Veintiuno!
Y los runners? A mansalva!
A Los Remedios, Triana
y La Barqueta con galas
de timbales batuqueros.
Ole la gracia gitana!
 
A Torneo ya salimos
y la calle la estiraban.
Arjona propone el arco
de la mitad que nos falta
y en La Palmera ya suenan
aficiones verdiblancas.
 
Vámonos de aquí que el duelo
con aquél que llaman 'Barsa'
ya presagia multitudes
y con la nuestra ya basta.
Además, que María Luisa
con su parque es escala...
 
por la que subir al centro
y alcanzar la Campana.
Las piernas parecen fuertes
pero la cosa se alarga
y apretando los dientes
llegaré donde está el agua.
 
Ni los vasos por el suelo
ni los charcos ni las chanzas
proporcionan otra cosa
que no sea la algarada
que alientan los sevillanos
desde la acera del alma.
 
Y apareció Macarena
bendiciendo hasta las nalgas
castigadas para entonces
por zancadas tan tan largas
que hasta en la cofradía
nos preguntan con su gracia...
 
"Chiquillo, adonde vais,
que parece paso de agua
ése que todos lleváis
camino de lo que llaman,
válgame Dios y la Virgen,
el parque de Isla Mágica".
 
Es carrera que ya cunde,
ya me espera la medalla.
Media Maratón, Sevilla,
otra experiencia que llama
para sembrar sus detalles
en la memoria galana.
 
Que termino la carrera!
Que túnel de luz tan clara
jamás soñé para acceso 
de La Cartuja que allana
el camino de una gloria
con la que el running me sana!