viernes, 24 de febrero de 2017

Romance de carnaval

Tomaré gomilla a tiempo
de cumplir con la maldad
de tenerme por tan feo
que, llegado el carnaval,
a los rasgos que ya ostento
no cupiera añadir más.
 
Ufano y minimalista
en el mundo del disfraz,
a la calle ya me marcho
a ver si es de verdad
el disfrute que se dice
procura ya este solaz.
 
Y doy fe del entusiasmo
que gozan en general
todos los que, enmascarados, 
ya no ocultan la verdad
de esa existencia que guardan
todo el año en el desván.
 
Pasa un grupo desgarbado
que de 'Tripartito' va.
Eso dicen mientras pasan
por plaza del Arenal
dirección a Consistorio:
"Nos vamos a negociar!"
 
Mejor dejarlos camino
de lo que dicen que harán
que averiguar las razones
por las que ahora desgastar
créditos que guardarse
para en dos años votar.
 
Y por Lancería llegan
pareciendo en carnaval
los turistas de sandalias,
calcetín blanco y pulgar
adherido a ese mapa
de la ruta que andarán.
 
Me dicen que eso que llevan
buscando la novedad
de esta ciudad de bodegas,
caballos y buen yantar
no tiene nada que ver
con lo que llaman disfraz.
 
Creerlo y no averiguarlo
me propongo yo sin más,
pero vuelvo la cabeza
y me pregunto cabal:
"Que siempre visten así
cuando les toca viajar??"
 
Válgame Dios y la Virgen!
Y los que vienen detrás??
Esos de traje chaqueta
que en el banco ven entrar?
De qué disfrazan su porte?
Tampoco ellos cantarán...
 
coplillas que ironicen
la vida de la ciudad
otorgando a la existencia
el mejor saber estar
que las risas ya provoquen?
Pues parece carnaval!
 
Y tanta bici que cruza
por acá y acullá?
Deben ser la agrupación
'Pedalea sin preguntar'.
Pero ese carril bici
no es el Falla... Verdad?
 
Ya me aprieta la gomilla
y sigo sin encontrar
lo que al salir a la calle
me propuse conquistar.
Este Jerez no me ayuda.
Será cosa de esperar.
 
En cualquier caso no dudo
que no es sólo por disfraz,
que por máscaras no queda
en esta nuestra ciudad
que trasviste todo el año
en eterno carnaval!!
 
 

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