lunes, 17 de octubre de 2011

La industria de la ropa usada hace su agosto en los tendederos de La Vid

Foto de Juan Carlos Corchado.
Los viejos bloques de La Vid presentan sus tendederos de los pisos bajos en plena fachada. La comodidad para los vecinos, que la tienen a su alcance, se ve contrarrestada por el riesgo que supone tener la ropa al albur de posibles sustracciones. Y así está ocurriendo en la zona de Los Viñedos (Las Viñas, La Vid y la Rosa Celeste la completan), donde la asociación de vecinos ha recibido ocho denuncias en los últimos dos meses «además de las que han realizado algunos directamente a la Policía», dicen los representantes vecinales.
«Somos una barriada humilde y la ropa vale lo que vale», señalan advirtiendo que cualquier cosa sirve a los amigos de lo ajeno. Hay quien se atreve a señalar en la barriada de El Pelirón, «donde hay una serie de personas que viven allí ocupando una vivienda en desuso y que están fastidiando la convivencia». En cualquier caso, pocos creen en esos barrios que estos robos se deban al abastecimiento propio de los posibles implicados: «En el reciclaje de la ropa usada existe un gran negocio y hay mucho engaño en todo esto», se asegura.
Los representantes vecinales señalan una ruta de esta ropa robada con destino en otros países, comúnmente en el norte de África. «Aunque también se vende en España», indica quien recuerda que continúan llegando denuncias a la Policía y que, de momento, no hay respuesta, «pese a que los vecinos siguen pagando sus impuestos».
Los problemas de seguridad son algunos de los más importantes en esta zona. «Han entrado en pisos», dicen los vecinos señalando que el robo de ropa no se circunscribe a lo que los tendederos dejan al alcance sino que «acceden a los balcones y terrazas con cañas de pescar y hasta saltan de azotea en azotea hasta conseguir su objetivo».
«Y está también el problema de los ruidos por la noche, que están provocando que haya vecinos que no puedan descansar en condiciones», achacan al fenómeno del botellón y el ocio juvenil en general. Hasta el acceso al abandonado colegio Paidós, privado concertado que funcionó en la zona entre 1976 al 1997, está siendo lugar generador de inseguridad por ocupamientos ilegales e incendios.
Los Viñedos sigue pendiente del centro multiusos Blas Infante
Las dificultades y problemas que aquejan a la zona de Los Viñedos requieren de un movimiento vecinal fuerte. Agustín de la Flor encabeza su asociación como presidente. Pero el marco de desvíos hacia otros destinos que, en medio de las dificultades económicas del Ayuntamiento, han protagonizado los fondos del Plan E pone en riesgo que, tal y como se había previsto inicialmente, el centro polifuncional Blas Infante, al servicio de toda la zona de Las Delicias pueda estar concluido a finales de 2012.
«Jerez no es solo el centro, con todos los problemas que tenga, sino que están sus barrios, sus distritos y su zona rural», recuerda De la Flor añadiendo que «nosotros fuimos los grandes impulsores, junto al distrito de Las Delicias, de este centro polivalente que daría dinamismo a la zona». Pero la realidad comienza a hacer pensar que ello podría retrasarse por culpa de una gestión anterior expuesta ahora a los intentos desesperados del gobierno actual: «La delegada de Participación Ciudadana dice que van a hacer lo posible para que esté terminada, pero no sé...», lamenta el presidente de Los Viñedos.
(La Voz, 17-Octubre-2011)

domingo, 16 de octubre de 2011

Unas 2.500 personas se manifestaron contra el sistema económico actual

Foto de Javier Fergo
Unas 2.500 personas, según fuentes de la Policía, secundaron la manifestación convocada en la ciudad a la imagen y semejanza de cuantas, simultáneamente, tuvieron lugar en todo el mundo bajo el lema ‘Unidos por un cambio global’. Apoyada por movimientos como el del 15-M, los sindicatos, las organizaciones vecinales, sociales y otros colectivos, ha discurrido durante algo más de un par de horas por las calles del centro en un ambiente eminentemente festivo.
Se trataba de una de las más de 300 movilizaciones similares desarrolladas en 45 países distintos con al pretensión de hacer patentes a nivel internacional las quejas de centenares de miles de personas «cargadas de razones contra el sistema establecido, social, político y, sobre todo, económico», según señalaron los convocantes.
La plaza del Arenal comenzó a congregar a los jerezanos que se decidieron a participar. Fueron reuniéndose a la caída de la tarde en medio de cánticos y lemas como «no hay pan para tanto chorizo» o «cuando el pueblo camina ‘palante’ el gobierno camina ‘patrás’» que se fueron uniendo a los ya clásicos del colectivo de indignados como «lo llaman democracia y no lo es». En cualquier caso, se han convertido en expresión de protesta contra el sistema económico actual.
Las menciones a los bancos con tono grotesco han menudeado a lo largo de la movilización dando forma en la calle al sentido originario de la protesta. Corredera, Porvenir, Madre de Dios, Medina y Larga han sido marco de una presencia caracterizada, en cualquier caso por un tono respetuoso que se quiso salvaguardar con una denominada comisión de respeto distinguida por la organización con petos verdes.
Otros distintivos de color naranja señalaban a los encargados de la recaudación con la que costear los gastos generados por esta manifestación que concluyó de nuevo en la plaza del Arenal con la lectura de un manifiesto. Critican, entre otras cosas, que «solo se hayan propuesto recortes sociales y la reducción del gasto público. Lo único que hacen los políticos es ahondar en la recesión».
Según explican, «es urgente alzar nuestra voz, porque está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos. Y porque sabemos que nada puede detener la fuerza de millones de personas cuando se unen con un propósito común. Por eso invitamos a toda la ciudadanía a participar en esta movilización pacífica de protesta internacional». Todo discurrió sin incidentes y de modo especialmente animoso, en un ambiente de verdadera fiesta pese a los problemas denunciados.
(La Voz, 16-Octubre-2011)

Santiago Casal es incluído en la lista del PA al Congreso en el número tres

Santiago Casal. Foto: La Voz.
La primera candidatura que se realiza tras la fusión (PA+PSA) relega a la ciudad, otrora baluarte fundamental del andalucismo en la provincia, a la mera presencia de Santiago Casal, secretario general del partido en Jerez, en una lista al Congreso de los Diputados para las elecciones del 20-N que reparte por todas las comarcas sus representantes.
El número tres de la lista es el puesto que ocupa el político jerezano en esta opción liderada por el portuense Antonio Jesús Ruiz, seguido en el número dos por la algecireña Carolina Bocino. Ayer fue presentada la candidatura ante unos 150 militantes acreditados en la Asamblea Provincial General Extraordinaria celebrada en las instalaciones de Ifeca.
La candidatura andalucista al Senado ha sido ratificada, mientras tanto, con Sergio Carrera encabezándola y contando entre los suplentes con la jerezana María Teresa Chamizo. Por lo demás, el acto en Jerez supuso ayer la expresión de una diversidad de procedencias, dentro de la provincia, de la que las listas son un espejo.
Pilar González, secretaria general del PA, presidió el acto acompañando a los andalucistas gaditanos. Ante ellos agradeció a cuantos han firmado los avales para que el partido pueda presentarse. Criticó «el pleno desempleo» que señaló como destino de las políticas que han venido practicándose en el país. Y comparó el 20-N «con el 4 de diciembre, que llenó de banderas blanca y verde nuestra tierra».
González dibujó un futuro político con el PP ganando las elecciones y un PSOE «que tardará en recuperarse de su caída». En ese contexto mencionó que «la verdadera oposición será la territorial». Y por ello, y avisando de las intenciones de los nacionalismos vasco y catalán, señaló la importancia de que el PA tenga presencia en el Congreso de los Diputados.
Antonio Jesús Ruiz aseguró que «queremos ser la tercera vía frente al PP y al PSOE, que son quienes nos han hecho nuestro programa con sus incumplimientos». Recordó como Chaves «dice ahora que la Sierra necesita un plan estratégico», el tratamiento que reciben Barbate, San Fernando o Rota por sus usos militares o la autovía Vejer-Algeciras que aún se aguarda.
(La Voz, 16-Octubre-2011)

jueves, 13 de octubre de 2011

La Policía Local podría perder la mitad de su flota útil en 2012

Los Ford en propiedad se presentaron hace un año. Foto: La Voz.
La Policía Local se enfrenta a dos años, al menos, sin inversiones a lo largo de los cuales, por ejemplo, se cumplirá el renting de la mitad de los vehículos útiles de los que dispone en la actualidad. Si a ello se suman carencias fundamentales arrastradas desde hace tiempo, como un sistema de transmisiones capaz de comunicar con la comisaría desde cualquier punto de la ciudad, puede concluirse que la seguridad de Jerez está especialmente lastrada por la crisis.
El caso de los coches es de los más flagrantes. Disponen de ocho o nueve útiles. «Los demás tienen más de 300.00 kilómetros y carecen de rótulos y fanales (dispositivos luminosos)», explica Javier Romero, del Sindicato Independiente de Policía (SIP). La mitad de los que tienen en uso son propiedad (Ford Focus) pero la otra se disfrutan por una operación de renting (Seat Altea). El contrato de éstos, sin que se prevea presupuesto para su renovación, cumplirá a final de 2012.
Pero no es la única dificultad. Si un agente debe conectar con la central de El Almendral desde barriadas de la zona sur como San Telmo, Vallesequillo II, MOPU o Federico Mayo, quizá en plena actuación policial, no tiene otro modo de hacerlo que utilizando la telefonía personal. Javier Durá, delegado de Personal, Movilidad y Seguridad, reconoce no tenerlo contratado con el operador que ponga en marcha el repetidor. «El sistema está instalado a falta de darle servicio cuando la empresa cobre», aclara Romero.
El problema de la transmisión de los agentes, que llega también a la zona rural –«aunque si bien tiene sombras en la cobertura es menor que en la zona sur», señala Romero–, obedece a un cambio desde el sistema antiguo, «que sí permitía la comunicación en todo el casco urbano», al actual. Estos radioteléfonos de hoy en día en día requieren de un repetidor que facilite el contacto con una zona sur «metida en un boquete», añade.
La puesta en uso del repetidor solventaría las dificultades que la orografía provoca. «Pero el Ayuntamiento no tiene un duro», lamenta Javier Romero. Y el concejal lo reconoce: «Estamos muy mal», dice Durá. Y lo están en cada detalle de la dotación de material.
"Y, con todo, lo más grave son los retrasos en las nóminas"
Javier Romero, del SIP, reconoce la importancia de que la Policía Local disponga de todos los recursos necesarios para desempeñar su misión. No cabe otra. Pero da por bueno que todo ello se vea relegado a una urgencia superior, la salarial.
«Lo más grave son los retrasos en las nóminas», dice recordando que, a mediados ya de octubre, están aún «sin un solo euro de la correspondiente a septiembre».
(La Voz, 13-Octubre-2011)

martes, 11 de octubre de 2011

Pago de San José llevará a la Junta su denuncia contra el Club Nazaret

Foto de Javier Fergo.
Las molestias que generan los caballos de la escuela hípica del Club Nazaret a los vecinos del Pago de San José llegarán a la Fiscalía de Urbanismo. La junta directiva de la asociación de vecinos está resuelta a dar, a través de la Junta de Andalucía, los pasos correspondientes tras una ampliación de las instalaciones que habilitó una veintena de boxes. Junto a sus ocupantes, reportan a las viviendas más próximas «olores, paja, ratas y hasta orines de los animales como los que corren por al calle Hibisco», señala Diego Navarro, el presidente.
«Es una obra sobre la que, por medio de una documentación a la accedimos en Urbanismo, supimos que la licencia que se le otorgaba era para adecentar una pista deportiva», añade quien sostiene que «en realidad no fue eso lo que se hizo, sino que se realizó una obra monstruosa por la que se construyeron los nuevos boxes para caballos». Los vecinos acumulan sus denuncias en la sede de la asociación, desde la que ya se ha hecho saber a Urbanismo la queja sobre unas obras realizadas durante el anterior gobierno socialista.
Enterramientos
Mientras tanto, las incomodidades crecen y los vecinos las recrean con especial detalle: «Le dan picadero a los caballos sin regar aquello ni nada y crean una molesta nube de polvo, las mujeres no pueden tender ni salir siquiera a sus terrazas», sostienen los habitantes del Pago de San José quienes se quejan, además, de que «en cierta época, incluso llegaron a enterrar caballos allí mismo». Navarro señala que «nosotros estamos luchando porque vemos que eso es una injusticia, aquí no hay quien viva y queremos que se resuelva».
El empeño puesto por la propia institución recreativa en conocer la situación creada en el barrio anexo no ha faltado en medio de esta queja. Y los representantes vecinales lo reconocen. «Ya una vez vino el presidente del Club interesándose pero no venía a colaborar sino porque se le habían dado las quejas», dicen mientras lamentan que «el pez grande se come al chico». El propio presidente señala que «el Club es muy poderoso económicamente, por tener por detrás a la Caja, y a eso no hay quien le meta mano», considera Navarro.
Animales en el casco urbano
Las quejas por la presencia de concentraciones de animales en el casco urbano, ya sean agropecuarias o como este caso para uso recreativo, no son nuevas en diversos lugares de la ciudad. Los pollos, patos y pavos de una granja en el centro de la barriada de La Pita o las gallinas de Afanas pegadas a La Marquesa son algunos otros ejemplos de este tipo de presencias en activo que retan la legalidad vigente. Aunque el sentido de los caballos del Club Nazaret sea otro, los vecinos están convencidos de que se trata de un existencia cuestionable.
«La Junta de Andalucía nos hizo llegar el texto de la ley que dice que ese tipo de explotación ganadera no puede estar dentro del casco urbano, ha de estar a una distancia de 500 metros de la zona poblada más próxima», explica Diego Navarro. En el caso del Pago de San José, como explican los afectados, «los tenemos encima».
Desde la delegación de Medio Ambiente se asegura no disponer de un censo de este tipo de presencias animales. Y lo hacen cuidándose de especificar si se habla de granjas o de criaderos así como que «está permitido tener en casa gallinas, pavos o ese tipo de especies al considerarse domésticas». Por lo que se refiere a las vaquerizas existentes en las afueras, reconocen tener el cometido de «velar por el hecho de que los excrementos no lleguen a cauces de agua pública». Pero, ¿qué ocurre con los caballos?
La Ordenanza Municipal de Tenencia de Animales es, en cualquier caso, la herramienta que lo regula. Estipula que esta presencia en el casco urbano «quedará condicionada a que las circunstancias de su alojamiento, a la adecuación de las instalaciones y al número de animales, tanto en el aspecto higiénico-sanitario como en la inexistencia de incomodidades, molestias o peligro para los vecinos y siempre y cuando se consideren animales de abasto». Poca precisión aporta aunque las molestias sí que quedan claras a juzgar por las denuncias.
Antonio Saldaña, el actual delegado de Urbanismo, tiene ya el expediente en sus manos «porque se lo dimos nosotros en su día y lo único que nos falta es presentar la denuncia al fiscal de urbanismo para que meta mano en el asunto», insisten. «Y lo vamos a llevar a cabo porque tenemos el respaldo de los veintitantos o treinta vecinos de la zona que no paran de ir a la asociación de vecinos presentándonos las correspondientes quejas», apuntan en medio de la desesperación con la que aseguran estaqr viviendo ya este problema.
(La Voz, 11-Octubre-2011)

Los incidentes frenan a Alsa como posible sustituta en la concesión de autobuses

Trabajadores de Urbanos Amarillos encerrados en San Francisco. Foto de J. Fergo.
Las gestiones que, en simultáneo con las que se realizan para que la empresa Urbanos Amarillos atienda las reivindicaciones laborales y los compromisos con la calidad en el servicio de autobuses, tantean las posibilidades de sustituirla por otra compañía más solvente tienen un escollo en las propias acciones reivindicativas de la plantilla.
El recrudecimiento de las protestas al comenzar ya la décima de las semanas de huelga no parecen ayudar en las negociaciones que llevan adelante los delegados de Economía, Enrique Espinosa, y de Personal, Movilidad y Seguridad, Javier Durá. La aparición de vehículos quemados, en proceso de investigación aún, se ha convertido en un handicap.
El equipo del PP en el actual gobierno local, que desde que llegó tras las elecciones del pasado 22-M habló siempre de mantener «todas las posibilidades abiertas», ha mantenido contactos en Madrid con distintas compañías de transportes. Pero los frutos, independientemente de que no hay decisión alguna sobre la posible sustitución, son aún escasos.
300 empresas quebradas
Para empezar, las negociaciones se topan con un primer obstáculo: la crisis ha dado al traste, desde que en el año 2007 se iniciara, con unas 300 compañías de transporte en todo el país. Las posibilidades se han recortado notablemente por tanto. La ventaja reside, en cambio, en que la selección ha dejado, al menos sobre el papel, a las de situación económica más sólida.
Con todo, «hemos de tener mucho cuidado a la hora de elegir posible sustituta», reconoce Durá. Otra limitación encontrada viene de la mano de las exigencias de aquellas compañías que, habiéndose sentado a hablar con los representantes del Ayuntamiento de Jerez, plantean peticiones que no siempre están al alcance de una ciudad especialmente castigada.
Las garantías económicas exigidas al Consistorio y la ausencia de compromisos con la plantilla actual son peticiones recurrentes con las que han de lidiar quienes están asumiendo estas gestiones. El delegado de Movilidad advierte que solo han encontrado a una empresa de transportes que estaría dispuesta a renunciar, al menos, a una de esas peticiones: Alsa.
Anunciada como «el mayor operador de autobuses en al ámbito urbano en España», Alsa ha sido la única dispuesta a subrogarse a los trabajadores. Su división de transporte urbano, Alsa City, especializada en el diseño de sistemas de transporte urbano y de cercanías, gestiona un total de 20 redes en distintas ciudades españolas, además de en Marrakech (Marruecos).
Municipalización
«Es la única que acepta subrogarse la plantilla previas garantías económicas del Ayuntamiento que estarían a nuestro alcance», dice Durá apuntando, sin embargo, que «el problema es que hay dos veces que nos hemos reunido con la empresa y ha coincidido con sucesos como la quema de autobuses, y eso los ha frenado», señala lamentando la repercusión de estas medidas.
No se plantean, por otra parte, en el Ayuntamiento alternativas que pasen por el rescate del servicio que algunos grupos de la oposición como el Foro Ciudadano o los propios empleados sugieren. «Los trabajadores piden que municipalicemos el servicio, pero no tenemos capacidad para comprar autobuses, para arreglar los que hay o, simplemente, para comprar gasoil», aclara Durá.
No faltan quienes, al llegar a las diez semanas sin apenas servicio por la huelga, comienzan a pensar que la ciudad podría pasar sin autobuses. Pero su anulación, en el marco de recortes que vive la ciudad, no es algo que se contemple pese a todo. «Los comerciantes están muy preocupados con los efectos que causa la falta de un transporte público normalizado, no podemos plantearnos eso», apunta el delegado de Movilidad.
Un canto a la responsabilidad social corporativa
Llama la atención que Alsa, la empresa que se desvela como única opción en negociaciones dispuesta a subrogarse a la plantilla, hace entre sus postulados todo un canto a la responsabilidad social corporativa, una llamada a la confianza de los trabajadores que por otra parte viene convirtiéndose en ingrediente que actualiza, sin paternalismos pero con ciertos propósitos, un cierto tono social.
En su web, la compañía resalta su empeño en «iniciativas y buenas prácticas desarrolladas para atender las expectativas de nuestros empleados». Continúa apreciando, entre sus objetivos, el «desarrollo de actividades de formación, facilidades de acceso a colectivos específicos con dificultades de integración en el mercado de trabajo y medidas que contribuyan a la conciliación de la vida familiar y profesional».
Si, al menos, tiene la capacidad de pagar todos los meses de modo puntual ya produciría un salto cualitativo con respecto a la situación que los miembros de la plantilla soportan con Urbanos Amarillos. Recién abonadas nómina y paga de julio, aún aguardan los salarios de agosto y septiembre.
(La Voz, 11-Octubre-2011)

lunes, 10 de octubre de 2011

San Dionisio no levanta cabeza

Foto de Juan Carlos Corchado.
La incertidumbre entre si el patrón de Jerez es Dionisio Areopagita o Dionisio de París no ha evitado que, en cualquiera de los casos, la ciudad haya adoptado iconográficamente al que, sea cual fuere, tiene su cabeza en las manos. Pues sigue sin recuperarla. La celebración no levanta cabeza pese al éxito rotundo de la Noche Azul y Blanca que en la víspera elevó las espectativas notablemente.
No solo el público era poco en la plaza de la Asunción a la hora en la que la Banda Municipal interpretaba 'El abanico' sino que el pasodoble se vio acompañado por los silbatos de las reivindicaciones laborales que vive Jerez. Es más, solo los concejales del PP formaban en la comitiva. La espantada de los restantes obligó a que la concejala Lidia Menacho recuperara su condición de edil benjamina por ausencia de Aroa Lobo (IU).
El obispo presidió el acto que acogió a la enseña azul y blanca en la iglesia de San Dionisio y el canónigo Manuel Lozano tomó la palabra. A sus referencias a la historia de la ciudad que, trasladando la memoria a tiempos de la Reconquista, abundó en el maridaje de la ciudad con la fe católica, sumó su reflexión «en un mundo en el que muchos piensan que lo religioso tiene que desaparecer radicalmente del ámbito de lo público». «Mito falso éste», sentenció apelando a una «sana laicidad».
Con posterioridad, y tras cruzar la plaza de la Asunción el Pendón camino de nuevo hacia el Cabildo Antiguo, todo se preparó para la entrega de los Premios Ciudad de Jerez. Mientras fuera quedaba el griterío reivindicativo, dentro se intentaba rendir homenaje a una institución y dos personas a título personal cuya labor por Jerez estaba más que fundamentaba. La propia reducción a solo tres galardones era signo de la situación.
Pero la acción contra la crisis reconocida al exdirector de Cáritas Diocesana, Juan de los Ríos, también se hallaba presente este año en la designación. La delegada de Bienestar Social, Isabel Paredes, presentaba los méritos contraídos «en reconocimiento a su responsabilidad y entrega a los demás como artífice de lo que hoy en día es Cáritas». Fuera se gritaba, mientras tanto, «vámonos ya, que dentro huele mal».
De los Ríos, con gran sencillez y humildad, exponía los logros y la progresión de la organización solidaria de la Iglesia en Jerez como fruto de un trabajo colectivo. Detalló cuanto se ha hecho y lo atribuyó al amplio equipo que lo ha acompañado durante alrededor de 25 años. Tampoco faltó el agradecimiento a su esposa y familia por la colaboración que ha recibido en esta labor.
Francisco Cáliz Hurtado, delegado de Impulso Económico, fue quien fundamentó las razones por las que se ofrecía el Premio Ciudad de Jerez a la obra en la ciudad de la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEC). Y Miguel González, el presidente, recibiría la correspondiente réplica del casco griego existente en el Museo Arqueológico y un día elegido como emblema de estos galardones.
«En reconocimiento a su apoyo al fomento de la actividad económica en nuestra ciudad y su esfuerzo en la consolidación del tejido empresarial» recibía la CEC su Premio Ciudad de Jerez mientras el Premio Especial, entregado el último al rejoneador Antonio Domecq y presentado por el delegado de Turismo, Cultura y Fiestas, Antonio Real, era entregado «en reconocimiento a la trayectoria del jinete jerezano, dedicado al arte del toreo a caballo, así como por la labor de difusión de Jerez fuera de nuestras fronteras».
Con ello se puso punto y final a una jornada bien distinta a la anterior y enrarecida, junto a otras circunstancias, por una falta de apoyo ciudadano a las celebraciones de San Dionisio, pese al bullicioso respaldo a la Noche Azul y Blanco.
La plantilla de Onda Jerez sumó sus protestas
Las reivindicaciones de los trabajadores de Onda Jerez, temiendo despidos a resultas del concurso de acreedores que fuera aprobado por Jecomusa, se hicieron presentes en la plaza de la Asunción -que en previsión ya contaba con presencia de efectivos de la Policía Nacional- durante el traslado del Pendón.
Un pequeño grupo, apenas una docena de empleados, se apostaron junto a la cámara de televisión que grababa la entrada de la enseña local en la iglesia de San Dionisio. En ese momento les bastó usar sus silbatos y proferir gritos a la alcaldesa llamándola mentirosa.
Pero fue a la salida de la iglesia cuando, concentrado previamente un grupo mucho mayor al que se sumaron otros reivindicantes como las mujeres de Acasa y los representantes de los sindicatos mayoritarios de la ciudad, se aguardó, junto a la puerta del Cabildo Antiguo, la llegada de la comitiva concluido el acto cívico-religioso.
Entonces, los gritos de recrudecieron y, a los ya vociferados durante el trayecto de ida del Pendón, se sumaron otros que, en el momento del cierre de las puertas de las instalaciones municipales con la comitiva en su interior, repitieron una y otra vez, en medio de algunos aplausos del público asistentes, «fuera de Jerez, fuera de Jerez».
(La Voz, 10-Octubre-2011)