domingo, 13 de marzo de 2011

El PP se propone reducir el gasto municipal en 30 millones de euros al año

María José García-Pelayo no tendrá nómina como alcaldesa
La denuncia de la existencia de un «déficit crónico» que alcanza anualmente los 30 millones de euros en el Ayuntamiento cifra el empeño de contención del gasto que el Partido Popular presenta como reto principal de su programa económico. María José García-Pelayo, candidata a la Alcaldía, desplegó ayer los recortes que permitirían ese ajuste ante «el clamor de los incumplimientos reiterados y la incapacidad de afrontar la deuda».
Con la referencia de la liquidación del ejercicio 2009 y a falta de actualizar datos porque «la situación se ha agravado», García-Pelayo anuncia una auditoría a la que tendrán acceso todos los ciudadanos porque, como señaló, «tienen derecho a saber qué se hace con su dinero». El plan económico-financiero que prevé el PP se propone propiciar un futuro superávit en las cuentas municipal aunque es la contención del gasto el empeño más inmediato.
«Medidas férreas y bloqueo del gasto superfluo» es lo que anuncia la candidata popular mediante la reducción del coste de la estructura política, del gasto corriente, la reorganización de los servicios externos y la reducción tanto del gasto financiero como de la inversión no productiva.
Entre las medidas de carácter político recuerda que ya señaló en solo diez el número de delegaciones municipales si el PP gana las elecciones. Ahora anuncia que solo uno tendrá dedicación plena en cada grupo político, incluido el de gobierno, así como que ella, como alcaldesa, no cobrará nómina del Ayuntamiento sino que vivirá de la de parlamentaria andaluza. Medio millón de euros ahorrarían por este concepto.
Cinco millones de euros, por otra parte, espera poder recortar el gasto corriente con reducciones en conceptos como el arrendamiento de edificios o maquinaria, teléfono, propaganda, protocolo o publicaciones. En unos tres millones estiman el recorte posible en consumo de energía eléctrica y en algo más de un millón los servicios externos para trabajos que pueden ser «internalizados», como señaló.
En los capítulos de la deuda con los bancos aboga por renegociar los intereses y reducirlos en un 25%. Casi cuatro millones de euros creen en el PP poder ahorrar con ello. Y anunció, igualmente, tanto la reducción en gastos no productivos como que «el capítulo 1 (nóminas) no es el problema de este Ayuntamiento».
(La voz, 13-Marzo-2011)

miércoles, 9 de marzo de 2011

Es Miércoles de Ceniza



El producto de la incineración de los olivos sobrantes del Domingo de Ramos del año anterior es más que suficiente para que, un año después, nos señale en la frente la condición de llamados a una sobriedad que nace de nuestra propia pequeñez.
Si es fruto de la fe aquello que hoy, Miércoles de Ceniza, nos hace vibrar por dentro de un modo especial cada cual sepa. Si lo que le ha dado un sentido distinto a la jornada son las ganas de cofradías en la calle lo dilucide cada uno en su momento.
Lo cierto es que la mañana ha puesto su nota tradicional obligándonos a mirar a cielo tan gris con los ojos de los llamados a agarrar la superstición tontorrona como si nos fuera la vida en ello. Y si no tanto... quizá sí evocando la idea de siempre.
Y, al final, llovió. Por ello ahora he de decir que se tuerce la cosa de cara a una Semana Santa que, dentro de cuarenta días, ya nos habrá hecho olvidar la imposición cenicienta que ocurre a esta hora en tantos templos de la ciudad. Qué le vamos a hacer.
Yo soy de los del disfrute de vísperas, porque a la hora de la fiesta ya se sabe que el calendario correrá lo suficiente como para que ni nos enteremos de la fecha en que vivimos una vez se sucedan cortejos y pasos, capas y espartos, silencios y músicas.
Es Miércoles de Ceniza y, mal que me pese el cierto desarraigo que impone tanto trabajo, llega la hora de los silencios, de la paz del interior del templo, del besapiés imponente, de la celebración de liturgia trentina y del ambientito cofrade en la calle.
Saludos al inicio de la Cuaresma y no se priven. Salgan a la plaza pública con la frente tiznada y no se callen lo que son. El cofrade sevillano Joaquín Moeckel lo dijo claramente el lunes en un foro público de Jerez: "Yo soy cristiano, pasa algo?"
(Cope, editorial en 'Carrera Oficial, 9-Marzo-2011)

martes, 8 de marzo de 2011

"Decían que para recoger a uno solo no venían, que era un gasto muy grande"

Foto de Javier Fergo
La facilidad con la que uno puede sentirse aislado en un lugar inundable de la ribera del Guadalete como La Greduela se incrementa si a ello se une una dependencia tan grave como lo es una parálisis cerebral. Ser el único de la zona con ese problema lo condena, además, al albur de aquél que no considera rentable facilitarle el transporte escolar. Sergio Aldón, que ha cumplido esta semana 16 años, sufre desde su nacimiento una microcefalia. «Una parte de su cerebro es líquido y la otra es plana», simplifica su madre, Manoli Vidal, la explicación de aquello que lo ata a la inmovilidad y la incomunicación en medio de paisaje tan agreste.
Todo su cuerpo creció con normalidad excepto el cerebro que, para siempre, quedó atrapado por la insuficiencia en la que la tara en cuestión lo mantiene. Es el más pequeño de cinco hermanos y cuando nació «para mí fue un disgusto muy grande, no me lo creía», dice ella sin ocultar, pese a todo, que «creía que se iba a recuperar». Manoli recuerda cómo, al principio, casi conseguía sentarlo. «Pero a medida que ha ido creciendo ha ido deformándose». Con el 75% de desviación en la columna, Sergio está pendiente de una futura intervención quirúrgica que le ayudará, se espera, a corregir su esclerosis cuanto se pueda. «Solo queda una prueba que hacerle», señala.
Esclerosis y epilepsia
Ya ha sido intervenido de las caderas en cuatro ocasiones y ha debido, asimismo, exponerse a otras de estiramiento de la entrepierna para evitar el cruce permanente de las extremidades. Sufre epilepsia y la madre teme, en función de su respuesta al medicamento, que «habrá que aumentarle la dosis de nuevo». «El otro día me llamaron del colegio porque le había dado una crisis fuerte y cuando llegué ya estaba hasta en el hospital», recuerda con actitud de preocupación atenuada por la costumbre de un tipo de vida ante el que ha debido desarrollar una fortaleza por la que metabolizar como normal cosas que, evidentemente, no lo son.
Cada día ha de ser llevado al Colegio de Educación Especial La Merced, en La Marquesa. Recibe estimulación, «movimiento para que intente coger cosas, pero él no se agarra nada». Y, con todo, es llevado todos los días así como, de vez en cuando al médico para resolver tan complejo cuadro de males. U otras afecciones más comunes como «la balsa en el pecho por la postura recostada en la que tiene que permanecer», señala Manoli recordando la de veces que ha de evitar que se asfixie. Su dependiencia de la ciudad es grande pero la familia tiene su vida en La Greduela. Por muchas dificultades que ello les plantee.
La familia solicitó el transporte especial que necesita para estos desplazamientos pero no se le concedió. «Me negaron el transporte escolar especial que él necesita porque me decían que en esta zona no hay niños como él y que costaba mucho dinero», lamenta. «Decían que para recoger a uno solo no venían, que era un gasto muy grande», añade refiriendo la respuesta recibida en el propio centro. «He tenido que darlo por olvidado». Por eso ella misma lo lleva y lo trae por la carreterilla que conduce desde el poblado hasta la CA-3110, la carretera de La Ina, y alcanzar más tarde el casco urbano.
El riesgo de las inundaciones
Sin ser demasiados kilómetros, el desplazamiento se las trae sin considerar siquiera las inundaciones que convierten este punto del término municipal en el más problemático llegadas las lluvias y los desembalses que provocan la crecida del Guadalete. Aún sin las precipitaciones, la anchura de la calzada (imposible cruzarse dos vehículos sin detenerse alguno de ellos) y el estado del firme hacen desaconsejable su tránsito. Y cruzar el puente sobre el río ya advierte del peligroso aislamiento que sufren cuando llegan las avenidas de agua que han dejado, en el imaginario de la ciudad, el recuerdo fotográfico de escenas dantescas.
«Aquí no nos coje», aclara reconociendo que si llueve y hay desbordamientos lo de menos es quedarse aislados, que con ello ya cuentan. «Nos quedamos sin salir y ya está», explica. Pero ya hubieron de sacar a toda la familia en helicóptero durante alguna de las últimas inundaciones sufridas en la zona. Cuando llega ese aislamiento, la única posibilidad de movimientos para poder, al menos, proveerse de alimentos, consiste en «cruzar andando por el monte para buscar la leche o el pan». La barriada rural de Lomopardo es el destino de tan cruda caminata en esos casos. «Pero para eso hay que echarle...», indica con vehemencia.
Sin ayudas públicas
La ausencia de ayudas con la que la familia Aldón-Vidal debe afrontar la situación de su hijo es tal que, cuando han dispuesto de algo, apenas si han gozado de una por kilometraje como las que contempla cualquier beca normal. «100 ó 200 euros al año», aclara Manoli. «Pero ya ni eso, dicen que la han quitado», explica. Y, pese a tantas complicaciones, no contemplan la posibilidad de abandonar su casa en el lugar en el que siempre han vivido. «Este es nuestro sitio», insiste con vocación de permanencia incuestionable pese a que parezca razonable un traslado al casco urbano. Allí seguirán, aseguran, hasta el final de sus días.
«Yo no quiero imaginármelo», dice sin embargo sobre el futuro de su hijo cuando falten a su lado padres tan abnegados. «Yo vivo el día a día, y ya está», añade sugiriendo con la boca pequeña que no es un chaval al que pudiera aventurársele una existencia larga. «Pero es duro reconocer eso, si le pasa algo a él me pasa a mí también», insiste mirando a Sergio que gesticula en un nivel de comunicación que requiere de grandes dosis de intuición por parte del receptor. «Todo el mundo no lo entiende pero los que estamos día a día con él sí sabemos lo que quiere», explica con gran resignación.
Hace dos semanas se inauguraba un ascensor especial que favorece la salida de su casa. «Ese día sí que se le advertían signos de gratitud». El gesto del Obispado llevó a su padre a decir que «ha terminado ayudándome quien menos lo esperaba». De la falta de apoyo de las instancias públicas prefiere ni hablar.
(La Voz, 7-Marzo-2011)

Quinceañeros locos por la robótica

Foto de Juan Carlos Corchado
Javier Galán tiene sólo 15 años de edad y ha pertenecido durante la competición en Jerez al grupo Versión 46, uno de los presentados por el IES Fernando Savater. «Hemos tenido bastantes percances», reconoce mientras el profano le pide que se lo explique todo desde el principio: «Esto es un concurso de programación de robots y proyectos científicos».
«'First Lego League' invita a los jóvenes de entre 10 y 16 años a divertirse y emocionarse con la ciencia y la tecnología a la vez que fomenta la autoconfianza, el conocimiento y las habilidades para la vida». Así lo aclaran, por su parte, los propios convocantes desde la Fundación Scientia, 'partner' de esta cita que recorre España desde el pasado diciembre.
A la ciudad llegaba completando un recorrido previo que, con similares pruebas en Euskadi, Cataluña, Navarra, Madrid, Asturias, Castilla y León y, fundamentalmente, en Andalucía, deja todo pendiente de la gran final, que tendrá lugar el próximo sábado en Bilbao. Y los alumnos de los institutos jerezanos (y uno de El Cuervo) han tenido la oportunidad de competir.
En el Parque Tecnológico
Pero, además, el acontecimiento convierte en un escaparate, de la mano de una jornada de puertas abiertas, al propio Parque Tecnológico Agroindustrial. De hecho, el PTA jerezano se da la mano en la organización con otros de Almería, Córdoba, Sevilla, País Vasco, Navarra y sociedades y fundaciones dispuestas a apostar por el maridaje entre la robótica y los jóvenes.
Cada equipo participante debió presentar un proyecto científico, uno tecnológico y otro de programación de robot. Una extraña pista insinúa el sentido de las pruebas en las que debían batirse el cobre. Su equipo no obtuvo ningún premio pero no parece que le afecte demasiado. La curiosidad es mayor y, al final, ver qué han hecho los demás es también todo un premio.
Sensores de luz y otros dispositivos se camuflan en un artefacto que, en sus manos, evidencia en las piezas de Lego, un clásico de las construcciones, todo disfraz visible. Son algo así como pequeños vehículos que en su apariencia de juguete guardan el trabajo de muy aventajados aprendices tecnológicos. «Los robots tienen que actuar autónomamente y cumplir una serie de misiones», aclara Javier Molina, uno de los árbitros.
«Había que ir preparando el robot en la base de la pista, incorporarle todas las piezas Lego que quisieran y, a partir de ahí, tenían que cubrir un circuito», añade. Darle una patada a un balón colocando una prótesis en una pequeña pierna, recoger un objeto con una mano biónica o hacer descender una jeringuilla de una rampa descubren la temática biomédica estimada para este año.
Un total de 160 alumnos de Secundaria, reunidos en equipos de diez, completaron estos recorridos en un ambiente muy festivo.
Premios
Mejor entrenador. Dream Team, del IES Andrés Benítez.
Mejor diseño para todos. Emoteamconos, del IES Andrés Benítez.
Mejor espíritu de equipo. Roventus, del IES Alventus.
Jóvenes promesas. Robomaniacs, del IES Fernando Savater.
Trabajo en equipo. Remembers, del IES Los Tollos de El Cuervo.
Mejor innovación y creatividad. Dream Team, del IES A. Benítez.
Mejor robot finalista. Beta 2.0, del IES La Granja.
Mejor robot. Remembers, del IES Los Tollos de El Cuervo.
Proyecto científico. Remembers, del IES Los Tollos de El Cuervo.
(La Voz, 7-Marzo-2011)

domingo, 6 de marzo de 2011

Una campaña en clave económica

Foto de Juan Carlos Corchado
Es un problema de cuartos. Ni más ni menos. La situación que lamentan, critican, diagnostican, analizan, intentan resolver y, finalmente, es motivo, también, de sus diferencias en la carrera electoral que dará con uno de ellos en el sillón de la Alcaldía de Jerez el próximo 22 de mayo pasa por el caleidoscopio de los postulados económicos que ya baraja, desde su propio prisma, cada uno de los partidos políticos y sus respectivos candidatos.
En cualquiera de los casos, todos están muy de acuerdo en una tríada de prioridades que, a estas alturas de la precampaña, les hacen coincidir en los retos: la necesidad de frenar la caída libre que lleva a la ciudad a superar los 31.000 desempleados, la búsqueda de alicientes que localicen el tejido empresarial que cree riqueza y empleo y la urgencia de poner coto a una situación financiera del Ayuntamiento, que como dice por ejemplo Pedro Pacheco ha pasado de ser «el motor de Jerez» a ser ahora «su principal problema».
Mejorar la «empleabilidad»
Desde el PSOE, Pilar Sánchez, señala, en un avance de su programa, que «el empleo es el hilo conductor» y que «la mayor inversión en los ayuntamientos se destine a la generación de puestos de trabajo y a facilitar inversiones». Menciona la importancia de la formación «para mejorar la empleabilidad», el bienestar social y las políticas de igualdad. Sostenibilidad, modernización y transparencia son principios apuntados en una declaración de intenciones que habla de la necesidad de «poner en pie la nueva economía de Jerez».
En el PP se menciona expresamente que «aunque las políticas de empleo no son competencia municipal entendemos que desde el Ayuntamiento se pueden propiciar las condiciones para que las empresas se instalen en la ciudad y se generen empleos». La estructura de gobierno «no será política sino de gestión». Esta es palabra mágica también para Pedro Pacheco que contempla, desde el Foro Ciudadano, que «la capacidad de gestión es el único recurso que transformará la ciudad».
Austeridad extrema
María José García-Pelayo dice, por su parte, que «la realidad es que actualmente el problema del desempleo es un problema que ha creado el PSOE». Pedro Pacheco, de otro lado, señala, sobre la situación del Consistorio, que «se impone una austeridad extrema en la que los políticos tenemos que dar ejemplo». De momento ya dan pistas para su resolución.
Izquierda Unida, por ejemplo, aboga «por una alternativa social y política a la crisis del sistema desde el Ayuntamiento». Entre otras cosas porque, como dice Joaquín del Valle, «el paro pone de relieve la falta de un modelo de desarrollo». Culpa de ello a los sucesivos gobiernos de coalición y a este último de mayoría socialista.
Los andalucistas hablan, en voz de Santiago Casal, de «normalizar las relaciones con los agentes económicos y sociales de nuestra ciudad» y «recuperar la paz social y el diálogo con los colectivos sociales»; Antonio Conde, de IPJ, propone la realización de una auditoria de la gestión económica municipal y «racionalizar el gasto y buscar nuevos ingresos»; Martín de la Herrán, el candidato de UPyD, de la necesidad de limitar los mandatos o de «reestructurar el Consistorio y sus empresas» y Manuel Becerra, de Unión Rural Jerezana, lamenta que «falta una política igualitaria para todo el término» y aboga por la más absoluta transparencia de la gestión municipal.
Todos tienen su respuesta, personal y colectiva, pero todos coinciden en los males.
Diversificación, sostenibilidad, déficit cero, paz social...
«Un modelo económico diversificado, que apuesta por la industria cultural, por la industria tecnológica, por el medio ambiente, por la excelencia turística, por el servicio continuado y estable a lo largo del año», es lo que dicen buscar los socialistas para la próxima legislatura. Los populares, por su parte, se creen capaces, si gobiernan durante los próximos cuatro años, de «alcanzar al final de la legislatura el objetivo del déficit cero en los presupuestos liquidados». Actualmente ese déficit es, según datos del propio PP, de 30 millones de euros anuales. Confían en sus medidas de ahorro del gasto, aumento de ingresos y organización municipal. Para asuntos como la limpieza, el transporte público, los servicios sociales y culturales creen necesario contar con los ciudadanos.
Desde el Foro se asegura que el centro es el aliado imprescindible en el diseño de una ciudad más habitable y sostenible. Izquierda Unida cree en los recursos endógenos (agricultura, turismo y comercio), apunta a la investigación, el desarrollo y la innovación, apuesta por las nuevas energías y pide la revisión del PGOU. Los andalucistas insisten en la agroindustria en una redefinición práctica del papel del PTA o la contención del gasto municipal; IPJ apunta al patrimonio cultural, los cultivos ecológicos o la sanidad; UPyD hacia la «regeneración democrática» de la administración o las bonificaciones fiscales a las empresas, mientras que Unión Rural señala a los pequeños comerciantes.
(La Voz, 6-Marzo-2011)

miércoles, 2 de marzo de 2011

Guillermo nos ha dejado


Era jovencillo. Y visitaba el Zoo casi exclusivamente para buscar a Guillermo y echarle cacahuetes... o lo que tuviera a mano. Era una fiesta verlo evolucionar en su jaula. Tan humano... Bastaba para comprobarlo comprobar sus reacciones cuando venía carne... femenina! Jajaja.
Pero no está el día para risas aunque el recuerdo nos conduzca, felizmente a ella. El lunes sufrió un ataque al corazón, ha muerto y ahora deja huérfanos a aquellos niños de los ochenta. Y nos queda la pena de su ausencia y la referencia que recordaremos a nuestros hijos.
Descansa en paz, querido Guillermo, porque animales como tú han hecho más grande nuestra infancia y han dado gloria al Zoo mal que te pese el protagonismo que luego te hayan quitado el ibis eremita, el elefante o esos monos nuevos tan graciosos pero que apenas te han llegado al talón.

martes, 1 de marzo de 2011

El Carnaval eclosiona en el centro

Foto de Juan Carlos Corchado
Acordes de Jerez hacía sonar aires de carnaval brasileño de fácil tarareo para un público al que, por fría que sea la ciudad para una fiesta a la que no termina de acostumbrarse, no le hacía demasiada falta para saber qué era aquello que bajaba por Porvera para luego continuar por Larga. La calle ya estaba llena, por las aceras, de piratas, brujas, personajes de moda y otros de más difícil catalogación. Prácticamente todos los disfrazados eran niños pero el ambiente era propicio. Hasta el soleado día presentado ayudaba a ocupar el centro y quedarse a vivir en él, terminada la cabalgata, para disfrutar de las agrupaciones que dieron continuidad a la cita y de los bares abiertos.
La banda abría una comitiva que, aún con cosas por pulir y evidenciando el recorte en el presupuesto -las circunstancias mandan-, superó con cierto desparpajo las carencias obvias. Las carrozas comenzaban proponiendo a Neptuno con un tridente, leve sugerencia marinera atenuada a tiempo por unas botellas de vino entre el atrezzo de aquella tras la que se alternarían las tres de las damas del Carnaval -todas ellas jerezaneando en la proa con una venencia al revés, al estilo del conocido monumento- con otras más personales y disparatadas. Deleite de los amantes de una estética de acusadas sensaciones grotescas. Así es el carnaval según una ciudad ante el espejo vecino.
La gracia propuesta por la 'infantería' de la cabalgata terminaba siendo más llegadiza para un público. Agrupaciones y charangas, convertidos sus miembros en figurantes espléndidos en su entrega -consistente al fin y al cabo en pasárselo bien- centraron la atención de la gente. 'Pinochos', 'gepettos' y 'pepitos grillo' se reunían para proponer la letrilla de un pulpo Paul -el adivino del Mundial- eligiendo entre Pilar Sánchez y Pacheco. Más atrás, un rebaño ironizaba, con obediencia de borregos bajo las indicaciones del jefe de la manada, sobre la sociedad actual. Evolucionaban con la banda sonora del Himno de Andalucía. Como si no hubiera sido pura coincidencia la fecha.
Personajes de todo tipo
Soldados napoleónicos y otros uniformados de diversa índole tanto militar como policial, profesional y religiosa completaban la vistosidad que los integrantes a pie de una cabalgata casi con tanto ambiente dentro como fuera de sus filas brindaban. Mientras tanto, de las carrozas brotaban peinetas, racimos y dioses del vino. Era ambiente desordenado y alegre, y tan seguido por el público que lo que faltara en su composición, a la salida de Viguetas Castilla, quizá se fuera encontrando fuera. Daban igual los recortes presupuestarios porque, a decir verdad, quienes salieron a la calle lo hicieron con evidentes ganas de pasarlo bien.
No creo que se acordaran del paro de la ciudad, al menos durante el par de horas largo que duró la cabalgata, quienes se subieron a su carroza encarnando a los buscavidas que, por unas perras, sacan a los toreros a hombros por la puerta grande. Convirtieron en muñecos cargados a hombros a lo más granado del escalafón. Hasta se les coló Paquirrín. Y niños, críos disfrazados por todas partes para esperanzas de los impulsores del Carnaval de Jerez que sueñan con encontrar futuros consumidores de la fiesta menos vergonzosos que los padres. Ayer parecían camino de un porvenir más venturoso al que quizá ayude la crisis que es preciso olvidar durante un ratito.
Hubo amago de prolongarlo y cierto éxito en el empeño. Así, a medida que se iba diluyendo la formación de la cabalgata en la plaza del Arenal, con carrozas camino de calle Armas y descabalgados participantes mezclados con los figurantes y todos con el público ya abundante en el centro, una amalgama de personas, disfrazadas o no, se propusieron no dejar escapar la oportunidad de seguir disfrutando. Conclusión: aun en los márgenes prudentes de lo que pudiera esperarse, la estampa del centro tomada por personajes de todo tipo, entre letrillas satíricas y ganas de cachondeo, resultó saludable bálsamo para todos.
(La Voz, 1-Marzo-2011)